A menudo nos preguntan por qué hemos elegido un nombre tan arraigado y, a veces, malinterpretado: “Viva la Virgen”. La respuesta se encuentra en el corazón de nuestra historia, en la esencia de un legado familiar que hoy compartimos con vosotros.
El nombre de nuestra empresa no surgió inicialmente de la devoción religiosa, aunque, con el tiempo y el entendimiento profundo de nuestro propósito, hemos comprendido que la figura de la Virgen es un símbolo universal que guía nuestro ser y hacer.
Nuestras Raíces: Un Viaje de Esperanza y Resiliencia
Nuestra historia comienza en las entrañas españolas de mi familia materna. Mi querido abuelo José, un hombre de inquebrantable espíritu, huyó del hambre y la tristeza de las montañas Almerienses en busca de un futuro mejor. Con sueños de esperanza, llegó a Argentina, mi tierra natal, donde la cultura española y sus raíces tomaron un valor y un significado aún más profundos.
Al venir a esta tierra de origen, todos aquellos recuerdos resonaron en mí. Comprendí y viví en mi propia sangre el amor incondicional que los españoles tienen por sus raíces y su cultura. Entendí lo que mi abuelo buscaba: mantener vivo lo nuestro, la raíz, lo auténtico.
El Significado Oculto y el Reencuentro
Fue al investigar el origen de la expresión “Viva la Virgen” cuando todo cobró un sentido revelador. Su raíz histórica se remonta a la Armada Española, donde los marineros, al pasar lista, cerraban el recuento invocando a la Virgen como protectora y garante de que nadie faltaba. Era un grito de unidad, presencia y protección.
Al leer esto, comprendí que esa presencia protectora siempre ha estado ahí, en mi vida y en la de la mayoría de las personas que aman esta tierra y su legado. En ese momento, las piezas encajaron: el legado siempre encuentra su camino para ser transmitido de generación en generación.
Nuestro Compromiso: La Esencia del Mediterráneo
Hoy, nuestra empresa está profundamente comprometida con la cultura, las tradiciones y los ritos. Porque es en ellos donde encontramos la esencia mediterránea y el verdadero valor de lo nuestro.
Nuestros eventos no son solo celebraciones; son la semilla que compartimos de este gran legado que hemos recibido y con el cual estamos comprometidos. Celebramos la vida, la unión y la tradición con el mismo espíritu de esperanza que llevó a mi abuelo a cruzar el océano.
